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"La casa de nadie" de Laureano Debat

 


El autor y narrador del libro nos comenta en primera persona sus experiencias al compartir piso con dos prostitutas en la Barcelona que acaba de enterarse de que el Tribunal Constitucional rechaza el Estatuto que había apoyado el pueblo catalán.  Laureano Debat llega a Barcelona por una beca que la propia Generalitat le concede para ampliar sus estudios en la Universidad.  En un momento de crisis económica y con una Barcelona convulsa por los acontecimientos políticos, empieza a buscar piso y a través de amistades de bares se encuentra a dos prostitutas, madre e hija de la burguesía chilena que por diferentes motivos huyen a Barcelona.  Sonia por una infancia traumática con un padre borracho y autoritario y su madre Jimena que sufre a su marido, su vida se reduce a la crianza de sus cinco hijas. Laure convive con ellas y narra sin inmiscuirse en sus vidas todo lo que ve en el piso.  Trata a la prostitución sin juzgar, ni lamentar, no cuestiona pero tampoco es condescendiente.  La convivencia da lugar a la amistad y se convierte en una especie de psicólogo para ellas.  Sonia es una persona dedicada a su cuerpo. practica la prostitución de 9h a 18h, después va al gimnasio y a controlar su alimentación.  El cuerpo es su instrumento de trabajo y de ello es consciente, por eso lo cuida.  Jimena practica la prostitución fuera de casa, se droga, bebe y fuma continuamente.  Las dos dan la sensación de ejercer la prostitución como si fuera un trabajo más, de hecho Laure, a la propuesta de Sonia, piensa dedicarse a ello cuando pasa por momentos económicos difíciles.  

El libro es fiel reflejo del día a día de dos personas que viven al límite, de su soledad, de las adicciones, de sus conflictos, de la necesidad de mantenerse juntas, de la necesidad del cariño que ambas se profesan, de no perder las esperanzas de un futuro mejor.  Es la vida de las que viven al margen de lo que entendemos como vida normal, de las que nunca triunfan pero resisten.

El libro tiene muchas aristas.  A través de las parejas que Laure lleva a casa, el narrador entra en el debate de la prostitución (trabajo o esclavitud), las hijas que van a visitarlas a Barcelona, y a Guise, con 23 años, la prostituyen por necesidades económicas, el patio del convento que veían cuando se asomaban al balcón, todo un símbolo, las variopintas amistades que nos enseña un muestrario del Barcelona marginal, los clientes fijos, las continuas referencias a la vida política catalana ... Un libro que sin entrar en la profundidad de un tema complicado y profundo como este nos muestra, como una crónica la realidad de dos personas que viven al límite durante los nueve meses que duró la convivencia. 

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